Campo Vivo atiende a cadenas como Starbucks y City Market
Mateo Dornier, agrónomo de origen francés, tiene seis años de radicar en México y tres de haber fundado Campo Vivo, empresa comercializadora de productos orgánicos.
Tras observar las condiciones de la producción agroalimentaria nacional, descubrió un nicho comercial sin atender: el mercado mexicano. En México, más de 90% de la producción de orgánicos es exportada y un pequeño porcentaje se destina al consumo interno.
“Mi familia se dedica a la agricultura orgánica desde hace más de 30 años”, afirmó Dornier, empresario que en 2007 materializó la idea de convertir al mercado interno en salida eficiente para los productos orgánicos mexicanos.
Desde entonces, los resultados han sido positivos: de 2008 a 2009 la empresa aumentó sus ventas 70% y al cierre del 2010 prevé un crecimiento de 50 por ciento.
“Según el punto de venta, ubicamos de 15 a 40 artículos diferentes por tienda. Estamos enfocados en los jugos orgánicos; sin embargo, nuestro fuerte son las ensaladas en empaques de 200 gramos listas para ser consumidas”.
Jugos exitosos
Campo Vivo comercializa mensualmente 120,000 unidades de jugos orgánicos: 50% a través de 300 sucursales de Starbucks y 50% en autoservicios y tiendas orgánicas.
Un gran privilegio
“Desde el primer año de operaciones alcanzamos nuestro punto de equilibrio. Para mí es un logro cuando veo nuestros jugos orgánicos en Starbucks y nuestras verduras en tiendas tan prestigiosas como City Market o Superama Santa Fe, en el Distrito Federal”, comentó el emprendedor.
Para cubrir la demanda del mercado interno, Dornier ha creado una red de proveedores en diferentes regiones del país.
Así, la verdura es producida en Morelos y los principales proveedores de fruta se encuentran en Michoacán.
Sobre su línea de jugos, comenta: “El jugo de manzana fue nuestra primera presentación comercial; proviene de Chihuahua, donde se ubica el único productor certificado de manzanas orgánicas. Después surgieron las versiones de mango, mango-maracuyá y guayaba-jamaica, producidas en Jungapeo, Michoacán”.
Entre los planes a corto plazo, Dornier contempla iniciar la exportación de sus productos: “A fines del 2010 esperamos exportar semanalmente entre 15 y 20 toneladas de jitomate a Estados Unidos y Canadá. Para el mercado europeo desarrollamos una canasta de productos típicos mexicanos”.
Mateo Dornier, agrónomo de origen francés, tiene seis años de radicar en México y tres de haber fundado Campo Vivo, empresa comercializadora de productos orgánicos.Tras observar las condiciones de la producción agroalimentaria nacional, descubrió un nicho comercial sin atender: el mercado mexicano. En México, más de 90% de la producción de orgánicos es exportada y un pequeño porcentaje se destina al consumo interno.
“Mi familia se dedica a la agricultura orgánica desde hace más de 30 años”, afirmó Dornier, empresario que en 2007 materializó la idea de convertir al mercado interno en salida eficiente para los productos orgánicos mexicanos.
Desde entonces, los resultados han sido positivos: de 2008 a 2009 la empresa aumentó sus ventas 70% y al cierre del 2010 prevé un crecimiento de 50 por ciento.
“Según el punto de venta, ubicamos de 15 a 40 artículos diferentes por tienda. Estamos enfocados en los jugos orgánicos; sin embargo, nuestro fuerte son las ensaladas en empaques de 200 gramos listas para ser consumidas”.
Jugos exitosos
Campo Vivo comercializa mensualmente 120,000 unidades de jugos orgánicos: 50% a través de 300 sucursales de Starbucks y 50% en autoservicios y tiendas orgánicas.
Un gran privilegio
“Desde el primer año de operaciones alcanzamos nuestro punto de equilibrio. Para mí es un logro cuando veo nuestros jugos orgánicos en Starbucks y nuestras verduras en tiendas tan prestigiosas como City Market o Superama Santa Fe, en el Distrito Federal”, comentó el emprendedor.
Para cubrir la demanda del mercado interno, Dornier ha creado una red de proveedores en diferentes regiones del país.
Así, la verdura es producida en Morelos y los principales proveedores de fruta se encuentran en Michoacán.

Sobre su línea de jugos, comenta: “El jugo de manzana fue nuestra primera presentación comercial; proviene de Chihuahua, donde se ubica el único productor certificado de manzanas orgánicas. Después surgieron las versiones de mango, mango-maracuyá y guayaba-jamaica, producidas en Jungapeo, Michoacán”.
Entre los planes a corto plazo, Dornier contempla iniciar la exportación de sus productos: “A fines del 2010 esperamos exportar semanalmente entre 15 y 20 toneladas de jitomate a Estados Unidos y Canadá. Para el mercado europeo desarrollamos una canasta de productos típicos mexicanos”.
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