Podría ser protegida por la Unesco la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán
La reserva posee alrededor de 3 mil plantas diversas y la tercera parte de ellas es endémica / Foto Abraham Paredes
PAULA CARRIZOSA
En septiembre próximo la Reserva de la Biosfera Tehuacán–Cuicatlán podría sumarse a la lista de las 40 áreas protegidas de México que forman parte de la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Unesco. Su director, José Carlos Pizaña Soto, estableció que la denominación internacional es una oportunidad para gestionar recursos, propuestas y acciones en la mejora de la riqueza natural que existe en las localidades de Puebla y Oaxaca.
En entrevista con este medio, el funcionario estableció que bajo el “Programa del Hombre y la Biósfera” que promueve la organización internacional, el área protegida, que comprende una superficie de 500 mil hectáreas y que es delimitada por las comunidades de Zapotitlán Salinas, San Juan Raya y Los Reyes Metzontla, está en proceso de ser aprobada por los representantes del Consejo Internacional de Coordinación del “Programa del Hombre y la Biósfera”.
Durante el año, recordó que son dos las reuniones que celebra dicho comité. La primera fue llevada a cabo en el mes de abril, y durante ella los integrantes de la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán recibieron una recomendación para complementar la solicitud de ingreso a la red mundial, que consistió en realizar un Programa de Manejo que explicara los diversos proyectos sobre el uso que se le ha dado a los recursos naturales que hay en el área protegida.
Pizaña Soto explicó que se han impulsado varios planes que han involucrado a los habitantes de las diversas comunidades con su entorno natural, y que éstos están enfocados en el cuidado, la preservación, la vigilancia y el aprovechamiento de los recursos.
Uno de ellos se ha llevado a cabo en la comunidad de San Pedro Jocotipac, en donde las mujeres han utilizado palma como la materia prima para realizar diversos productos artesanales con el apoyo de los representantes de la reserva y del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, por lo que las piezas se han diversificado.
Otro de los proyectos ha sido el turístico. En localidades como Los Reyes Metzontla, Santiago Apoala, San Juan Raya y Santiago Tiotepec se han construido habitaciones bajo lineamientos ecológicos y a bajo costo, que pueden dar alojamiento a 300 personas, las que además pueden acceder a diversos programas ecoturísticos que sirven para conocer la geografía, las riquezas, los usos y costumbres de la población.
“Estamos confiados que el próximo 2 de septiembre el comité del ‘Programa del Hombre y la Biósfera’ aprobará que la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán forme parte de la lista internacional que hasta el momento registra más de 500 áreas protegidas”, externó Pizaña.
Así, la flora y la fauna, la técnica prehispánica de la extracción de la sal, las costumbres de los pobladores popolocas, nahuas y mazahuas, el jardín botánico Helia Bravo Solís y el Museo Comunitario de San Juan Raya que exhibe miles de fósiles de turritelas, ostras, almejas, corales y huellas de dinosaurios, podrán ser protegidos por la Unesco, y acceder a recursos, programas y proyectos de índole mundial.
Cabe recordar que en junio pasado las reservas naturales de Nahá–Metzabok, en Chiapas; las Islas Marías, frente a las costas de Nayarit, y los volcanes que comparten los estados de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos formaron parte de la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Unesco.
Controlado, el saqueo de la flora endémica
Con la conformación de los 60 Comités Comunitarios que están compuestos por los propios habitantes de las comunidades, el director de la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán, afirmó que el saqueo de la flora endémica, en especial de la denominada “pata de elefante”, han sido detenidos.
La reserva posee alrededor de 3 mil plantas diversas y la tercera parte de ellas es endémica. En cuanto a las cactáceas, existen 45 de las 70 que hay en todo el país: los viejitos, las biznagas, los sotolines o patas de elefante, las yucas, los cardones, los copalillos y los magueyes de todo tipo.
Además de la flora, está la fauna de la reserva, compuesta por mamíferos, aves y reptiles, una tercera parte también endémicos. Al respecto, Pizaña Soto, explicó que en años anteriores había problemas de caza furtiva pero con la vigilancia de los comuneros se ha logrado erradicar en 10 municipios, dicha práctica
La reserva posee alrededor de 3 mil plantas diversas y la tercera parte de ellas es endémica / Foto Abraham ParedesPAULA CARRIZOSA
En septiembre próximo la Reserva de la Biosfera Tehuacán–Cuicatlán podría sumarse a la lista de las 40 áreas protegidas de México que forman parte de la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Unesco. Su director, José Carlos Pizaña Soto, estableció que la denominación internacional es una oportunidad para gestionar recursos, propuestas y acciones en la mejora de la riqueza natural que existe en las localidades de Puebla y Oaxaca.
En entrevista con este medio, el funcionario estableció que bajo el “Programa del Hombre y la Biósfera” que promueve la organización internacional, el área protegida, que comprende una superficie de 500 mil hectáreas y que es delimitada por las comunidades de Zapotitlán Salinas, San Juan Raya y Los Reyes Metzontla, está en proceso de ser aprobada por los representantes del Consejo Internacional de Coordinación del “Programa del Hombre y la Biósfera”.
Durante el año, recordó que son dos las reuniones que celebra dicho comité. La primera fue llevada a cabo en el mes de abril, y durante ella los integrantes de la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán recibieron una recomendación para complementar la solicitud de ingreso a la red mundial, que consistió en realizar un Programa de Manejo que explicara los diversos proyectos sobre el uso que se le ha dado a los recursos naturales que hay en el área protegida.
Pizaña Soto explicó que se han impulsado varios planes que han involucrado a los habitantes de las diversas comunidades con su entorno natural, y que éstos están enfocados en el cuidado, la preservación, la vigilancia y el aprovechamiento de los recursos.
Uno de ellos se ha llevado a cabo en la comunidad de San Pedro Jocotipac, en donde las mujeres han utilizado palma como la materia prima para realizar diversos productos artesanales con el apoyo de los representantes de la reserva y del Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías, por lo que las piezas se han diversificado.
Otro de los proyectos ha sido el turístico. En localidades como Los Reyes Metzontla, Santiago Apoala, San Juan Raya y Santiago Tiotepec se han construido habitaciones bajo lineamientos ecológicos y a bajo costo, que pueden dar alojamiento a 300 personas, las que además pueden acceder a diversos programas ecoturísticos que sirven para conocer la geografía, las riquezas, los usos y costumbres de la población.
“Estamos confiados que el próximo 2 de septiembre el comité del ‘Programa del Hombre y la Biósfera’ aprobará que la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán forme parte de la lista internacional que hasta el momento registra más de 500 áreas protegidas”, externó Pizaña.
Así, la flora y la fauna, la técnica prehispánica de la extracción de la sal, las costumbres de los pobladores popolocas, nahuas y mazahuas, el jardín botánico Helia Bravo Solís y el Museo Comunitario de San Juan Raya que exhibe miles de fósiles de turritelas, ostras, almejas, corales y huellas de dinosaurios, podrán ser protegidos por la Unesco, y acceder a recursos, programas y proyectos de índole mundial.
Cabe recordar que en junio pasado las reservas naturales de Nahá–Metzabok, en Chiapas; las Islas Marías, frente a las costas de Nayarit, y los volcanes que comparten los estados de México, Puebla, Tlaxcala y Morelos formaron parte de la Red Mundial de Reservas de la Biósfera de la Unesco.
Controlado, el saqueo de la flora endémica
Con la conformación de los 60 Comités Comunitarios que están compuestos por los propios habitantes de las comunidades, el director de la Reserva de la Biósfera Tehuacán–Cuicatlán, afirmó que el saqueo de la flora endémica, en especial de la denominada “pata de elefante”, han sido detenidos.
La reserva posee alrededor de 3 mil plantas diversas y la tercera parte de ellas es endémica. En cuanto a las cactáceas, existen 45 de las 70 que hay en todo el país: los viejitos, las biznagas, los sotolines o patas de elefante, las yucas, los cardones, los copalillos y los magueyes de todo tipo.
Además de la flora, está la fauna de la reserva, compuesta por mamíferos, aves y reptiles, una tercera parte también endémicos. Al respecto, Pizaña Soto, explicó que en años anteriores había problemas de caza furtiva pero con la vigilancia de los comuneros se ha logrado erradicar en 10 municipios, dicha práctica
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